Como ya hemos visto en entradas anteriores, las matemáticas permiten crear modelos teóricos que sirven para explicar fenómenos de la vida real. Ya sabemos que la derivada de una función es una medida de la rapidez con la que cambia el valor de dicha función según cambie el valor de su variable independiente o, dicho de otro modo, la derivada de una función nos indica el ritmo con el que dicha función varía (crece, decrece o permanece constante) cuando se producen pequeños cambios en la variable independiente . En los tres casos descendemos, pero no al mismo ritmo. En el primer caso, descendemos despacio; en el segundo, el descenso es más rápido pero en el tercero, ¡es una locura! Mediante el estudio de funciones y, más concretamente, mediante el uso de la derivada podemos conocer: la variación del espacio en función del tiempo el crecimiento de una bacteria en función del tiempo el desgaste de un neumático en función del tiempo el beneficio de una empresa en función del tiempo......