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Las matrices: ¿Qué son, cómo operan y por qué las necesitas?

¿QUÉ ES UNA MATRIZ?

Una matriz es simplemente una disposición de números organizados en filas (líneas horizontales) y en columnas (líneas verticales). Es decir, es una tabla bidimensional de números organizados en filas y columnas.

El tamaño o dimensión de una matriz viene dado por el número de filas (m) y el número de columnas (n) que forman la matriz. En este caso, diremos que la matriz tiene dimensión m x n.

Observa la siguiente matriz:
Tiene dimensión 3x4 porque está formada por 3 filas y 4 columnas. 

Cada elemento de la matriz se designa por una letra que tiene dos subíndices. El primero, indica la fila en la que está dicho elemento y el segundo, su columna.

En la matriz anterior hemos señalado un elemento que está situado en la segunda fila y en la tercera columna, por lo que sus subíndices son 2 y 3. 

¡No confundas los subíndices 2 y 3 con el subíndice 23!

Las matrices son herramientas matemáticas esenciales que permiten organizar y procesar grandes cantidades de datos de forma estructurada, y eso, como veremos más adelante, es fundamental en muchas situaciones de la vida real.

Piensa que las hojas de cálculo, que tan útiles nos resultan, no son más que gigantescas matrices con tantas filas y columnas como necesitemos...

A continuación, puedes ver distintos tipos de matrices que te puedes encontrar:


¿CÓMO SE OPERA CON MATRICES?

Para operar con matrices, existen reglas específicas que difieren de las habituales en la aritmética común, por lo que debes fijarte bien para operar correctamente con matrices.

¡Cuidado porque nos esperan sorpresas!

Comenzamos con la suma de matrices:

Fíjate bien en que no todas las matrices se pueden sumar. Sólo se pueden suman aquellas matrices que tienen la misma dimensión.

Una vez definida la suma de matrices, podemos definir la resta y veremos la relación que hay entre ambas operaciones:

Pasaremos ahora a definir el producto de matrices. Verás que la forma de multiplicar dos matrices no es tan sencilla como te esperas:

Respecto del producto de matrices hay varias cosas que nos deben llamar la atención:

  • No todas las matrices se pueden multiplicar. Sólo se podrán multiplicar aquellas en las que el número de columnas de la primera matriz coincida con el número de filas de la segunda.

  • Una vez que nos hemos asegurado de que se pueden multiplicar, hay que hacerlo multiplicando cada fila de la primera matriz por cada una de las columnas de la segunda. Fíjate bien en los ejemplos de la imagen anterior.

  • Además, en general, EL PRODUCTO DE MATRICES NO ES CONMUTATIVO. De hecho, en ocasiones, alguno de los dos productos no se podrá ni tan siquiera realizar. 
Por lo tanto, cuando vayamos a multiplicar matrices tendremos que fijarnos bien en el orden de los factores que intervienen porque estamos acostumbrados a multiplicar números reales, en los que el producto es conmutativo, y, si no prestamos mucha atención, es fácil que efectuemos el producto equivocado.

Supongo que esperarás que después de la multiplicación abordemos la división pero... 
¡¡No existe la división de matrices!!

En una próxima entrada hablaremos de la matriz inversa y veremos que se puede utilizar en ciertas condiciones para hacer algo "parecido a una división de matrices", pero, como operación, la división de matrices no existe.

Hasta ahora hemos abordado las cuestiones básicas sobre operaciones con matrices. Si quieres profundizar en el tema, puedes consultar el siguiente enlace:

¿POR QUÉ SON TAN NECESARIAS LAS MATRICES?

Tal y como ya hemos mencionado anteriormente, las matrices son herramientas esenciales que permiten organizar y procesar grandes cantidades de datos de forma estructurada. Sin las matrices, el desarrollo tecnológico moderno se habría estancado. 

Su verdadera necesidad radica en su capacidad para compactar y acelerar el cálculo masivo de datos.

En la actualidad, su uso es fundamental en disciplinas como la inteligencia artificial, los gráficos por ordenador, la ingeniería y la economía, ya que simplifican enormemente el manejo de sistemas complejos.
Sólo a modo de ejemplo, te indicaré algunas aplicaciones concretas:
  • Gráficos 3D y Videojuegos: Cada objeto en un videojuego está definido por coordenadas de puntos. Cuando la cámara se mueve, el personaje salta o la luz cambia, las tarjetas gráficas (GPU) multiplican matrices a una velocidad descomunal para transformar esas coordenadas en la pantalla.
  • Inteligencia Artificial y Machine Learning: Las redes neuronales procesan información (imágenes, textos, audios) convirtiéndola en gigantescas matrices de datos numéricos llamadas tensores. El entrenamiento de una IA consiste, en su base, en millones de multiplicaciones de matrices.
  • Buscadores y recomendadores: El algoritmo original de Google (PageRank) utilizaba matrices gigantescas para medir la importancia de las páginas web en internet a través de álgebra lineal.
  • Sistemas de ecuaciones lineales: En ingeniería y física, las matrices permiten resolver cientos de ecuaciones simultáneas con cientos de variables de una sola pasada, optimizando estructuras o analizando circuitos eléctricos.

Si quieres conocer más aplicaciones del Álgebra Lineal en la vida real, visita la siguiente entrada de esta misma página web:

"Aplicaciones del Álgebra Lineal a la vida cotidiana"